
¿Es que realmente soy tan maleducada, tan terca, tan caprichosa, tan poco modesta, tan tonta, tan hara gana, etc., etc., como dicen los de arriba? Claro que no. Ya sé que tengo muchos defectos y que hago muchas cosas mal, ¡pero tampoco hay que exagerar tanto! Si supieras, Kitty, cómo a veces me hierve la sangre cuando todos se ponen a gritar y a insultar de ese modo. Te aseguro que no falta mucho para que toda mi rabia contenida estalle.

No hay comentarios:
Publicar un comentario